22 de abril de 2024 • Por Equipo Pawsome Breeds
Calendario de Vacunación Canina: Lo Que Todo Dueño Debe Saber
Durante las primeras semanas de vida, el cachorro depende de la inmunidad pasiva transmitida a través del calostro materno. A medida que estos anticuerpos maternos decaen —generalmente a partir de la sexta u octava semana—, el animal queda en una ventana de susceptibilidad que solo un calendario de vacunación riguroso puede cubrir.
Las guías de la Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales (WSAVA) son el referente internacional para estructurar estos protocolos.
1. Vacunas Esenciales (Core Vaccines)
Las vacunas catalogadas como esenciales deben administrarse a todo perro, independientemente de la raza, el tamaño o el entorno en que viva. Protegen contra enfermedades con alta mortalidad y capacidad de diseminación comunitaria.
El protocolo básico incluye una vacuna combinada que cubre:
- Parvovirus Canino (CPV): Virus entérico altamente contagioso que produce diarrea hemorrágica severa y deshidratación rápida. Sin tratamiento intensivo, puede causar la muerte en 48 horas.
- Moquillo Canino (CDV): Infección multisistémica que afecta el sistema respiratorio, digestivo y nervioso. Puede dejar secuelas neurológicas permanentes.
- Adenovirus Canino Tipo 2 (CAV-2): Protege contra la hepatitis infecciosa canina (CAV-1) y contribuye a la prevención de la traqueobronquitis infecciosa.
- Rabia: Obligatoria por ley en la mayoría de los países a partir de las 12 semanas de edad. Su objetivo es tanto la protección del animal como el control de esta zoonosis mortal para los humanos.
Calendario típico del cachorro:
- 6-8 semanas: Primera dosis de la vacuna combinada (Parvovirus, Moquillo, Adenovirus).
- 10-12 semanas: Segunda dosis de refuerzo de la vacuna combinada.
- 14-16 semanas: Tercera dosis de la vacuna combinada más la primera dosis de la vacuna antirrábica.
- 12 meses: Refuerzo anual de todas las vacunas del primer año.
Tras el refuerzo del primer año, el consenso veterinario actual establece que las vacunas virales esenciales generan memoria inmunológica suficiente para una protección de hasta tres años. Se puede verificar el nivel de protección mediante pruebas de titulación de anticuerpos antes de aplicar un refuerzo adicional.
2. Vacunas No Esenciales (Non-Core Vaccines)
Estas vacunas se administran únicamente cuando el nivel de exposición del animal lo justifica. No están recomendadas de forma rutinaria para todos los perros.
- Bordetella bronchiseptica (tos de las perreras): Indicada para perros que frecuentan guarderías, residencias caninas, exposiciones o parques donde el contacto con otros perros es habitual. La versión intranasal ofrece inmunidad de mucosa más rápida.
- Leptospirosis: Recomendada para perros con acceso a zonas rurales, pantanos, bosques o aguas estancadas donde puedan estar expuestos a roedores portadores.
- Enfermedad de Lyme (Borrelia): Indicada en regiones con alta prevalencia de garrapatas del género Ixodes y para perros que frecuentan zonas boscosas con vegetación alta.
El veterinario evaluará el perfil de riesgo individual de cada perro para determinar qué vacunas no esenciales son pertinentes en cada caso.